Una casa de instrumentos de precisión.
Por qué existe Maglia y las seis normas que no se negocian: cada una nace de un hallazgo en un archivo .fit real y cambia algo concreto en la pantalla.
Más ciclistas que instrumentos.
El ciclismo mexicano creció más rápido que sus herramientas. Hay corredores mexicanos en la primera división del pelotón, hay grupetas que salen de madrugada todos los fines de semana, y hay miles de aparatos registrando cada segundo de cada salida. Lo que no hay es un instrumento pensado para leer esos segundos donde se ruedan.
El que entrena en el altiplano lo nota antes de saber nombrarlo. Su velocidad en llano no cuadra con la del amigo que rueda en la costa. Su pulso sube distinto. Su app le enseña un FTP que no se parece a ninguna prueba que haya hecho. Y nadie le explica por qué, porque el instrumento que usa fue calibrado para otra altura, otra ciudad y otro ciclista.
Abajo de los que ganan hay muchos que no saben con qué medirse. Para ellos existe esta casa.
Dos orillas y nadie en medio.
El mercado de software para ciclismo se partió en dos y nadie trabaja en medio.
De un lado están los titulares agradables: apps sociales que te dan un mapa, un trofeo y una cifra grande. Son buenas para compartir la salida. No son instrumentos. No te dicen de dónde sale cada número, y cuando el número está mal no hay forma de saberlo.
Del otro lado está el escritorio del especialista: software científico serio, con modelos fisiológicos profundos, que exige una computadora, una licencia en dólares y meses de curva de aprendizaje. Es el instrumento correcto para un entrenador profesional. Para el ciclista metódico que sale tres veces por semana, es una puerta cerrada.
Métricas de laboratorio, sin el laboratorio. Esa es la casa.
Seis hallazgos en un .fit.
Antes de escribir una sola norma abrimos un archivo. Un .fit real de un ciclocomputador Geoid CC700P: 126.5 minutos de rodada a una altitud media de 2,404 metros, sin potenciómetro. Seis cosas salieron de ahí, y ninguna plataforma las dijo.
La primera es el tiempo. El reloj de pared de la rodada abarca 7,588 segundos. El archivo trae 6,317 registros. La cuenta:
Veintiún minutos de auto-pausa: semáforos, una ponchadura, una espera. El 17 % de la salida estuvo detenida, y casi ninguna app dice si su promedio contó esos minutos o no.
La segunda: sin potenciómetro, los campos de resumen de potencia llegan en cero. Cero duro, no vacío. Una app que lea ese cero cree que pedaleaste dos horas sin hacer fuerza.
La tercera: la potencia se puede reconstruir con física. Masa, pendiente, rodadura y aire dan unos 118 W de promedio en movimiento. Reconstruidos, no medidos.
La cuarta: a 2,404 metros el aire pesa 0.921 kg/m³. Al nivel del mar, 1.225. Un 25 % menos de aire que empujar, y casi todo el software del sector calcula como si estuvieras en la playa.
La quinta: el archivo dice threshold_power = 158. Nadie midió esos 158 W. Alguien los tecleó en el menú del aparato, o venían de fábrica.
La sexta: en otro archivo, el velocímetro brincó de 4.8 a 11.3 m/s y de vuelta en tres segundos, a 35 pedaladas por minuto. El modelo leyó 1,700 W. Nadie sostiene 1,700 W a esa cadencia, y sin un filtro ese pico se queda como tu récord para siempre.
Seis hallazgos. Seis normas.
| Hallazgo | Norma | Qué hace la casa |
|---|---|---|
| El archivo es tuyo y dice dónde estuviste | I. Nadie más toca tus datos | Se procesa en tu equipo |
| La plataforma suaviza; el aparato transcribe | II. El archivo primero | Manda el original |
| 21 minutos de auto-pausa | III. Datos completos o nada | Huecos marcados, sesiones incompletas fuera de la serie |
| 1,700 W de un salto del velocímetro | IV. Física antes que dato | Puerta de plausibilidad |
| 118 W sin potenciómetro, 158 W tecleados | V. Ninguna estimación disfrazada de medida | Insignia de origen en cada cifra |
| 0.921 contra 1.225 | VI. Sin ajustes silenciosos | Cada constante declarada y versionada |
Las seis normas.
I. Nadie más toca tus datos.
Un archivo .fit es un mapa de dónde estuviste, a qué hora y con qué pulso, salida tras salida. A lo largo de una temporada dice dónde vives, dónde trabajas y a qué hora sales solo. Se trata como información sensible porque lo es.
En la interfaz: el análisis corre dentro de tu navegador. El archivo no se transmite, no se almacena con terceros y no se indexa, salvo que tú lo pidas expresamente.
II. El archivo primero, la plataforma después.
Cuando una misma sesión existe en dos versiones, manda la que emitió el aparato. Los servicios de terceros suavizan, interpolan y corrigen la altimetría sin declarar el criterio. La pendiente suavizada que devuelve una plataforma grande llega a ±50 %; el .fit del aparato de referencia nunca pasa de 17.4 %. El registro del dispositivo no interpreta: transcribe.
En la interfaz: si cargas el original y un derivado, se queda el original.
III. Datos completos o nada.
Una sesión con menos del 90 % de los canales que exige una métrica no entra a la serie histórica. Se puede consultar, pero no mueve tendencias ni récords. Y los huecos de auto-pausa se reinyectan contra el reloj y se marcan: las métricas de ventana los saltan en lugar de rellenarlos con un valor inventado.
En la interfaz: una salida incompleta lo dice en su ficha, y tu curva histórica no la cuenta.
IV. Física antes que dato.
Cada muestra pasa por cuatro reglas antes de entrar a una métrica: pendiente sobre 20 %, salto de velocidad de más de 3 m/s en un segundo, más de 72 km/h en llano, y aceleración en una cuesta de más del 8 %. La que rompe una regla se declara inservible, y contagia a sus vecinas, porque una lectura falsa corrompe la derivada a ambos lados.
En la interfaz: el pico de 1,700 W no llega a tu curva de máximos. El dato crudo se queda a la vista, con el motivo escrito, para que lo audites.
V. Ninguna estimación disfrazada de medida.
Toda cifra declara su origen: medida, reconstruida o estimada. Los 118 W de la rodada de referencia son reconstruidos y así se muestran. Los 158 W del aparato se guardan como lo que son, una referencia tecleada, y nunca se llaman FTP. Lo contamos completo en Medida, reconstruida o estimada.
En la interfaz: cada cifra de potencia lleva su insignia, MEDIDO o ESTIMADO, y el modelo que de verdad la llenó.
VI. Sin ajustes silenciosos.
Mismo archivo, misma configuración, mismo resultado: hoy y en cinco años. La densidad del aire se calcula muestra a muestra con una fórmula declarada, y cualquier constante que cambie se versiona y se dice. Si una cifra publicada resulta mal, se corrige en público, con la cifra vieja al lado.
En la interfaz: las revisiones del motor tienen número, y una rodada vieja no cambia de valor sin aviso.
Qué no prometemos.
No hay certezas. Hay estimaciones muy buenas que declaran su origen.
El modelo no ve el viento ni el rebufo. No ve tu cadena sucia. El coeficiente de rodadura y el área frontal son supuestos calibrados, no mediciones. La potencia por frecuencia cardiaca llega tarde y deriva con el calor. Todo eso está escrito donde se muestra la cifra, no en una página de ayuda que nadie abre.
Vas a saber cuál es cuál. Una cifra que se puede discutir vale más que una cifra bonita.
Un motor, tres oficios.
MagliaAnalytics, para el ciclista. Lee tu archivo, reconstruye lo que falta con física y te devuelve la salida entera con el origen de cada número.
MagliaGarage, para el taller. La orden de servicio, el presupuesto con fotografía y el historial de cada bicicleta, con el mismo criterio de origen que el resto de la casa.
MagliaSquadra, para el director deportivo. La carga y la fatiga de todo un equipo en un panel, bajo una sola cuota. Está en desarrollo.
El número que no se puede sostener no se muestra.
Cifras que se pueden defender.
Una casa de instrumentos no se mide por cuántas cifras enseña, sino por cuántas puede defender. Esta serie va norma por norma y cifra por cifra, empezando por la que más nos distingue: de dónde sale cada número.
MagliaAnalytics se abre sin tarjeta. Se entra cargando una rodada.
De dónde sale cada cifra.
Las cifras de la rodada de referencia salen del archivo y del código del motor. El método, de esta lista.
- Martin, J. C., Milliken, D. L., Cobb, J. E., McFadden, K. L. y Coggan, A. R. (1998). Validation of a Mathematical Model for Road Cycling Power. Journal of Applied Biomechanics, 14(3), 276-291. El modelo de fuerzas con el que se reconstruye la potencia.
- Passfield, L., Hopker, J. G., Jobson, S. A., Friel, D. y Zabala, M. (2017). Knowledge is power: Issues of measuring training and performance in cycling. Journal of Sports Sciences, 35(14), 1426-1434. Los problemas de medir el entrenamiento y el rendimiento en ciclismo.
- Allen, H. y Coggan, A. Training and Racing with a Power Meter. VeloPress. Origen del FTP y del vocabulario de potencia.
- NOAA, NASA y USAF (1976). U.S. Standard Atmosphere, 1976. NOAA-S/T 76-1562. La densidad de referencia a nivel del mar, 1.225 kg/m³.
- Garmin. FIT SDK. Especificación del formato
.fit: registros por segundo y mensajes de resumen de sesión.